
Cuando nos conocimos, solo pensaba en jugar, nada mas, no me interesaba nada mas, mi corazón y mi alma se escondían bajo capas de acero blindado, cualquier cosa antes de que me hicieran de nuevo daño.
Lo nuestro comenzó sin propósito ninguno, hablábamos sin mas, de multitud de temas, a los dos nos encanta conversar y sinceramente, no me atraías para nada mas.
Los días fueron pasando, las semanas y al cabo del tiempo algo fue naciendo en mi. ¿Era amor? No, no, eso no podía ser!!
Me había dado cuenta, que mi actitud contigo era diferente, no era la misma, no me mostraba igual que con los demás hombres. Me sentía relajada, para nada estaba a la defensiva y con tu paciencia y con tu arte en la conversación, fuiste atravesando y desintegrando las capas que existían en mi.
El tiempo me demostró que estaba locamente enamorada de ti, ¿y ahora que hago yo?.
Los sentimientos afloraron por las dos partes, tu también, sin quererlo, sin pretenderlo, te enganchaste a mi en tu afán de descubrir que existía debajo de esa capa de aparente frialdad.
Cuando me quise dar cuenta, lo habías conseguido!! Habías hecho emerger de nuevo a esa mujer que estaba escondida, escondida debajo de esa otra mujer a que le daba tanto miedo volver a amar, volver a sentir, y que no se implicaba para nada a nivel de sentimientos.
Esa mujer te enamoró, te transporto hacia un mundo que jamás habías conocido, te lleno de tal manera que ya no podrías desprenderte de ella nunca.
Conociste a la mujer que cuando se entrega, se entrega en cuerpo y alma, que siente hasta el ultimo poro de su piel... una mujer deseando amar y que la amen...como tu lo hiciste. Que se descubrió ante ti, desnuda, sin miedos y valiente ante todo y ante todos. Que lucha por lo que desea y ama a brazo partido, sin doblegarse ante nada, ni ante nadie.
Poco a poco me fui abriendo a ti, como una flor cuando recibe los rayos de sol... eso fuiste para mi vida... como el sol que calienta, que revive, que da luz.
Regrese al mundo de los sentimientos.
Siempre resististe mis embates, mis momentos duros, mis dudas, que enmascaraba como tuyas, pero que en el fondo solo eran inseguridades...sobre tu amor, sobre mi.
Ese fue mi proceso de auto afirmación, de renovación.
Me regalaste lo mejor, me regalaste tu persona, tus risas, tus palabras de animo, me distes cañita cuando la necesite, tu humor ácido y difícil de entender para la mayoría, tu inteligencia y sobre todo y ante todo... TU AMISTAD.
Has sido, eres y seras, mi confidente, mi amante, mi pañuelo de lágrimas, la persona que mas sonrisas y risas a compartido conmigo y sobre todo la persona con la cual he podido contar, sea lo que fuere.
Has vivido momentos muy duros conmigo, y siempre has conseguido que mi corazón y mi alma, consiguieran el sosiego y la paz que necesitaban.
Me has enseñado lo que de verdad significa amar y hacer el amor.
Todo esto que escribo hoy aquí, es para darte las gracias por todo, por lo que me has dado y por lo que queda por dar.
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.
Y se, que pase lo que pase en nuestras vidas, siempre estarás a mi lado y por siempre en mi corazón.








