
Ya he llevado el coche al taller (mirar niveles, presión de las ruedas...todo bien) y los mios disparados jeje.
Arranco el coche y me dirijo hacia tu encuentro, tengo un ratejo hasta llegar a ti, pongo la música e intento relajarme (me encanta conducir). No hay mucho trafico, así que puedo ir disfrutando del paisaje.
Voy llegando y antes de entrar en la ciudad recibo una llamada tuya.
.-Por donde llegas?
.-Estoy aquí ya, me queda nada y menos
.-Bien, sabes llegar al hotel?
.-No te preocupes, ya me busco la vida jajajaja
.-Habitación 255
Y si, es cierto, soy bastante buena y sin el tom tom ese de las narices, es broma!
Llego al hotel y me dirijo directamente a los ascensores, planta segunda, habitación 255. Escucho la ducha y llamo, espero unos segundos, no me ha oído, llamo de nuevo un poco mas fuerte y te oigo:
.-Un momento
Sales, con una toalla alrededor de tu cintura y el pelo empapado ummmmmmmmmmm como me gustas!!
Entro y directamente me dirijo a tu boca, me respondes con un beso húmedo y me preguntas que tal el viaje. Te respondo que muy bien, tranquilo.
Dejo las cosas sobre el banco de la habitación y me tiro sobre la cama, mi corazón va muy deprisa, pero tampoco quiero parecer muy ansiosa, quiero que seas tú quien se acerque a mi, y así lo haces.
Te echas a mi lado y comienzas a besarme, a la vez que vas desabrochando mi blusa, mi sexo ya está muy húmedo. Te deseo...muchísimo.
Me acaricias los pechos por encima del sujetador, mis pezones responden a tus caricias, quieren mas... quieren tu boca. Comienzo a desnudarme, ya no puedo esperar, estoy juguetona y me dejo las braguitas
.
Me miras extrañado, para luego darte cuenta de mi juego, con una sonrisa pícara intentas quitármelas y yo me resisto riéndome, pero no dura mucho tiempo, pues has introducido tus dedos por su borde y has comenzado a acariciar mi sexo, notas lo húmeda que estoy y sabes que no tardare en no poner ninguna resistencia.. no te equivocas.
Me desprendes de mis braguitas y comienzas a besarme, recorres mi cuello, mi boca, para entregarte a mis pechos, me vuelves loca cuando haces eso.
Te recreas en ellos y mas viéndome como disfruto, no hay prisa, el tiempo se ha parado.
Bajas por mi vientre muy despacio, cada centímetro de mi piel te pertenece y yo me abandono a lo que tu desees, quiero hacerlo así, necesito sentirte, he pasado mucho tiempo sin sentirlo y quiero guardar en mi mente y en mi piel cada sensación.. cada caricia... cada beso.
Tus dedos comienzan a explorar mi sexo, acaricias suavemente mis labios sin llegar a tocar apenas mi clítoris, me encantan esos juegos, y mas cuando lo haces mirándome a los ojos. Sabes que deseo sentirte ya, que ya no aguanto la espera, pero como siempre, será cuando tu quieras, cuando yo ya no pueda mas y casi te lo suplique.
Sigues jugando, hasta que tu boca se apodera de mi, acariciándome con tu lengua, cogiendo con tus labios mi clítoris a la vez que tus dedos se introducen en mi. El placer es inmenso, mis gemidos cada vez mas fuertes, y me vierto en tu boca...eso era lo que buscabas.
Aún no he dejado de sentir, cuando te colocas frente a mi y me penetras, fuerte, como me gusta cuando estoy tan excitada.
Comienzas a moverte, me besas con pasión. Me agarro a tu culo para empujarte mas hacia mi, estoy llena de ti y a pesar de que acabo de tener un orgasmo, quiero mas, mas, mucho mas.
Nadie como tu sabe como hacerlo, y buscando un nuevo orgasmo te mueves en mi, haciendo círculos...entrando y saliendo de mi...parando cuando ves que estoy a punto para alargarlo mas....hasta que ya no puedo mas y exploto para sentir al momento como tu te viertes dentro de mi, siento tu calor y como al momento tu esencia me baja por la parte interior de mis muslos.
Te echas sobre mi pecho, y me besas. Te acaricio el pelo y en ese momento, los dos, casi a la vez, nos decimos...TE QUIERO.
Ese fue el comienzo de una noche llena de... pasión, ternura y sentimientos.